Última actualización: septiembre de 2026 | Datos técnicos contrastados con comunicados oficiales de Meta, Google y cobertura especializada sobre el proyecto de hardware de OpenAI

Aviso: este artículo tiene un propósito informativo sobre productos de consumo. Los precios, fechas de lanzamiento y especificaciones descritos corresponden al momento de escribir este artículo y pueden variar; algunos de los dispositivos mencionados (especialmente los de OpenAI) siguen sin fecha de lanzamiento confirmada.
Durante 2025 las gafas inteligentes eran, para la mayoría, una curiosidad de nicho. En 2026 se han convertido en el campo de batalla donde Meta, Google y —según todos los indicios— OpenAI están librando la siguiente gran guerra del hardware de consumo, con la vista puesta en un objetivo compartido: que la inteligencia artificial deje de vivir dentro de una pantalla de móvil y pase a acompañarte, literalmente, pegada a la cara.
Por qué unas gafas, y no otro dispositivo
La lógica que comparten las tres compañías es sencilla de entender: un asistente de IA es más útil cuanto menos fricción exige para usarlo. Sacar el móvil, desbloquearlo y abrir una app introduce una serie de pasos que unas gafas eliminan casi por completo: llevas la cámara y el micrófono puestos, activas el asistente con un gesto o una palabra, y recibes la respuesta por audio o, en los modelos más avanzados, proyectada directamente en tu campo de visión. No es casualidad que las tres apuestas más comentadas de 2026 compartan esa misma apuesta de fondo, aunque cada una la resuelva de forma distinta.
Meta: la que más ha avanzado, con diferencia
Meta lleva ventaja en esta carrera gracias a su alianza con EssilorLuxottica (el grupo dueño de Ray-Ban y Oakley), en la que ha invertido ya varios miles de millones de dólares. En septiembre de 2025 presentó su modelo más ambicioso hasta la fecha, las Ray-Ban Meta Display, disponibles en tiendas desde finales de ese mismo mes.
| Especificación | Ray-Ban Meta (modelo estándar) | Ray-Ban Meta Display |
|---|---|---|
| Precio de salida | Desde 224 dólares | Desde 799 dólares (con Neural Band incluida) |
| Pantalla | No | Sí, en el ojo derecho, para notificaciones y respuestas rápidas |
| Control | Voz y toques en la montura | Voz, toques y gestos captados por la Neural Band (pulsera de electromiografía) |
| Cámara | 12 MP | 12 MP con zoom 3x |
| Autonomía | Uso mixto durante el día | Hasta 6 horas de uso mixto; hasta 24-30 horas adicionales con el estuche de carga |
| Asistente | Meta AI | Meta AI |

La pieza más singular del conjunto es la Neural Band, una pulsera que interpreta pequeños movimientos musculares de la muñeca para escribir mensajes o controlar el menú sin necesidad de tocar las gafas ni hablar en voz alta, algo especialmente útil en espacios públicos. Meta ha seguido actualizando el software durante 2026, añadiendo funciones como reproducción de vídeo de YouTube directamente en la pantalla integrada y un kit de desarrollo (SDK) para que terceros creen sus propias aplicaciones para el dispositivo.
Google y Samsung: apostar por el diseño antes que por la pantalla
Google presentó su respuesta en el Google I/O de mayo de 2026: unas gafas inteligentes desarrolladas junto a Samsung y Qualcomm bajo la plataforma Android XR, con llegada al mercado prevista para el otoño de 2026. A diferencia de Meta, el primer modelo de Google no incluye pantalla alguna: toda la apuesta se centra en lo que la propia compañía llama «computación invisible», con el asistente Gemini como protagonista absoluto, activable tocando la montura o diciendo «Hey Google».

La estrategia de Google se apoya, sobre todo, en el diseño como gancho principal: en lugar de presentar un único modelo genérico, ha firmado colaboraciones con dos marcas de óptica muy distintas entre sí —Gentle Monster, de estética vanguardista, y Warby Parker, de corte más clásico y cotidiano— para que las gafas no parezcan un gadget, sino unas gafas normales que además hacen algo más. Entre las funciones confirmadas están identificar restaurantes cercanos, traducir carteles o menús en tiempo real, y resolver dudas sobre lo que el usuario está viendo en cada momento.
OpenAI y Jony Ive: la incógnita que más expectación genera
La pieza que falta en este tablero, y probablemente la más comentada, es la de OpenAI. Tras adquirir la startup de hardware de Jony Ive (el histórico diseñador de Apple) por un importe cercano a los 6.500 millones de dólares en 2025, OpenAI ha ido fichando a más de veinte antiguos ingenieros y diseñadores de Apple bajo la marca «io», con el objetivo declarado de crear, en palabras de uno de sus responsables, «una familia de productos que revolucione cómo interactuamos con la inteligencia artificial».

Según informaciones de medios especializados como The Information, esa familia incluiría unas gafas inteligentes sin pantalla, un altavoz inteligente con pantalla (pensado para competir con el HomePod de Apple) y una grabadora de voz digital. A diferencia de Meta y Google, OpenAI no ha confirmado oficialmente ni especificaciones ni fecha de lanzamiento: todo lo que se conoce hasta septiembre de 2026 procede de filtraciones y de declaraciones indirectas de la propia compañía, no de un anuncio de producto formal. Conviene tratar esta información con la cautela que merece cualquier proyecto todavía no presentado oficialmente.
Las tres apuestas, una junto a otra
| Meta | Google + Samsung | OpenAI (io) | |
|---|---|---|---|
| Producto | Ray-Ban Meta / Ray-Ban Meta Display | Android XR «intelligent eyewear» | Sin nombre confirmado |
| Estado en septiembre de 2026 | A la venta desde septiembre de 2025 | Presentadas, lanzamiento previsto otoño de 2026 | En desarrollo, sin anuncio oficial |
| Pantalla integrada | Sí, en el modelo Display | No, en el primer modelo | Sin confirmar (se apunta a un diseño sin pantalla) |
| Asistente de IA | Meta AI | Gemini | Presumiblemente ChatGPT |
| Socio de fabricación óptica | EssilorLuxottica (Ray-Ban, Oakley) | Gentle Monster, Warby Parker | Sin confirmar |
| Precio de referencia | Desde 224 $ (estándar) / 799 $ (Display) | Sin confirmar | Sin confirmar |
Lo que ya pueden hacer, más allá del marketing
Despojadas del envoltorio de cada marca, las funciones que ofrecen hoy estos dispositivos —o que están a punto de ofrecer— se parecen bastante entre sí: hacer fotos y vídeos manos libres, traducir conversaciones o texto en tiempo real, dar indicaciones de navegación paso a paso, responder preguntas sobre lo que el usuario tiene delante, y gestionar mensajes y recordatorios por voz o gesto. La diferencia real entre unas y otras está menos en «qué hacen» y más en «cómo de discretamente lo hacen»: con o sin pantalla visible, con controles por voz, por tacto o por gestos musculares, y con un diseño que aspira a pasar, o no, por unas gafas normales y corrientes.
El ángulo financiero: por qué esto también importa a los inversores
Más allá del interés como producto de consumo, esta carrera tiene un componente financiero relevante para el propio sector que cubre este sitio. La inversión de Meta en EssilorLuxottica —que ronda ya varios miles de millones de dólares acumulados desde el inicio de la alianza— ha convertido al grupo óptico, dueño también de marcas como Ray-Ban y Oakley, en un actor con exposición directa al negocio de la inteligencia artificial, algo inédito para una compañía tradicionalmente ligada a la óptica y la moda. En el bando de Google, el acuerdo con Samsung reparte el riesgo de fabricación entre dos gigantes con balances muy sólidos, una estrategia distinta a la de Meta, que asume en solitario buena parte de la apuesta. OpenAI, por su parte, sigue siendo una empresa privada —aunque, como explicamos en nuestro artículo sobre Anthropic vs OpenAI, con un proceso de posible salida a bolsa en el horizonte—, por lo que cualquier éxito o fracaso de su apuesta de hardware no se reflejará en ningún mercado cotizado a corto plazo, a diferencia de lo que ocurre con Meta o con Alphabet (matriz de Google).
Las dudas que todavía quedan por resolver
No todo son ventajas evidentes en esta nueva categoría de producto. Unas gafas con cámara integrada reabren, de forma casi inevitable, el debate sobre la privacidad de quienes están alrededor de quien las lleva puestas, un problema que ya afectó a la primera generación de dispositivos similares hace una década y que ninguna de las compañías ha resuelto del todo más allá de un pequeño indicador luminoso de grabación. A esto se suman otras dos barreras muy prácticas: el precio, especialmente en los modelos con pantalla, que se sitúa muy por encima de unas gafas convencionales; y la autonomía, todavía limitada a pocas horas de uso intensivo en los modelos más avanzados, lejos de la comodidad de «ponte y olvídate» que tienen unas gafas normales.
Cómo se ven realmente puestas
Para hacerte una idea más concreta de cómo funciona el modelo más avanzado disponible hoy en el mercado, este análisis independiente (no es un vídeo oficial de Meta) muestra de primera mano la pantalla integrada y el control por gestos de las Ray-Ban Meta Display:
«Meta Ray-Ban Display: The New Era of Smart Glasses»
Es un buen complemento visual a las especificaciones de la tabla anterior, ya que muestra el tamaño real de la pantalla en el ojo y cómo se siente usarla en una situación cotidiana.
Esta carrera del hardware de IA conecta directamente con dos de nuestros artículos: el de qué es la IA generativa y qué empresas la lideran, ya que Meta, Google y OpenAI son, precisamente, tres de los grandes laboratorios que repasamos allí, y el de Anthropic vs OpenAI, que sigue de cerca los planes de expansión de esta última compañía más allá de su negocio original de software. Habrá que ver si, dentro de un año, hablar de «IA» significa seguir mirando una pantalla de móvil o, cada vez más, llevarla puesta.
